La luz y la muerte

A la velocidad de la luz la masa, o materia como la percibe el ser humano , desaparece transformándose en energía.

El mundo de las formas encuentra ahí su muro infranqueable desde cualquier perspectiva sensorial.

La muerte corporal que llega con la caducidad del cuerpo,es también la frontera infranqueable del mundo de las formas.

Eso tienen en común la luz y la muerte.Limitan el entorno del mundo de las formas en el que la existencia viene condicionada por la lógica de los sentidos que están limitados al nivel de sintonía que ese entorno de consciencia impone.

Pretender que el mundo de las formas es todo lo que el contínuo espacio tiempo consciencia ofrece, es precisamente un rasgo de ignorancia cósmica inherente al mundo de los sentidos que prevalecen en las coordenadas del espacio tiempo consciencia que compartimos.

Para “explorar” el más allá del entorno en que temporalmente existimos, hay que trascender la lógica de este entorno.
Eso se consigue mediante “dyana” la meditación que nos traslada a un estado mental donde la mente estandar inherente a nuestro ser local,da paso a la mente sutil que “entiende” el “más allá” después de liberarse de las atduras de ese ser condicionado por la lógica de los sentidos vigentes en “este entorno”.

Practicar “dyana” con éxito exige la disciplina moral absoluta que subyuga el “yo” en beneficio del todo ( sila ) y total ecuanimidad generada por “prajna” ( meditación dinámica insight o vipassana ).

Si consigues eso habrás traspasado la barrera de la luz y por tanto entenderás también la continuidad más allá de la muerte.No hay tales historias como un”aparezco aquí y dejo de existir allí”.Todo es continuidad en el espacio tiempo consciencia contínuo, aunque nuestra cortedad sensorial no nos permita ver màs que el “cápitulo” que perciben nuestros sentidos.

El “ADN” que surge a partir de un cierto momento evolutivo de cada entorno, es sólo un instrumento resultante de la evolución de la consciencia que es anterior a cualquiera de los innumerables big-bangs que continuamente ocurren, como parte del todo evolutivo sin límites, representado por el contínuo espacio-tiempo-consciencia.

La observación entonces alcanzará la totalidad del espacio tiempo consciencia y nos permitirá “si queremos”, dejar nuestra rutina en la rueda del “samsara” para integrarnos en la totalidad vacua que todo lo impregna y de la que todo se alimemta.

Una opción alternativa es “ahora que sabemos” (ahora que hemos despertado a un nivel de consciencia superior ) mantenernos en este entorno ayudando con nuestra influencia a una más rápida evolución de los seres que en el “existen”.

Si al coninuo espacio tiempo consciencia le privamos de la consciencia,ese contínuo queda reducido a un vacío entrópico.

Brahmason

Published in: on febrero 21, 2010 at 10:16 am  Dejar un comentario  

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